20100223

Acreditado respetable II

Compañero Eugenio Rodríguez Vela:

Te escribo esperando sigás en la batalla y te encontrés paseando por algún lugar soleado y con paisaje. Tambień te entero que hace unos días, al salir de tu casa -que ahora es la mía- me abordó un joven con un traje que a primera vista se notaba no era suyo, sino de alguien mucho más pequeño, porque las mangas del saco luchaban por alcanzar sus codos. Prosigo. Me preguntó con voz fuerte, ¿es usted el señor Rodríguez Vela? Le contesté que no, pero que me gustaría serlo. Me miró sin inmutarse, luego abrió su portafolio descarapelado y sacó un sobre. Me dijo, ya que le gustaría ser él, le dejo este documento, léalo, y si después de esto no le avisa al señor Vela que hablamos en serio, "atenganse" a las consecuencias. ¿Cómo ves, querido compañero? Tomé el sobre, que bien pude no haberlo hecho, pero como te dije antes, tu resistencia es la mía.

Sentado incómodamente en el conejobus, abrí el sobre, encontrando palabras como negligencia, juzgados, derechos de acción y cobro, estatus crediticio y la joyita: Boletinado ante el Buró Nacional de Crédito como PERSONA NO SUJETA A CRÉDITO Y CON FALTA DE RESPONSABILIDAD. ¿No es lindo el lenguaje? Luego, en un segundo párrafo, leí lo que me ha llevado hoy día a escribirte desde mi trinchera, donde espero los primeros obuses, y fueron estas palabras: EMBARGO DE BIENES SUFICIENTES PARA GARANTIZAR EL PAGO DE LA OBLIGACIÓN Y PAGO DE GASTOS Y COSTAS EN SU CONTRA. Más adelante detallan las diferentes maneras que utilizarán para llevar a cabo el embargo, que va desde una amabilidad tiburonesca hasta el de reventar la puerta por los medios que sean necesarios, penetrar y embargar lo que encuentren.

Y hoy te digo, querido compañero, como te dije la última vez, ¡aguantá, Euge, aguantá! Quedate tranquilo que yo acá estoy armado hasta los dientes. He preparado la primera línea de resistencia y algunas sorpresillas por si vuelve el del traje apretado y demás compinches. Compré igual provisiones para un sitio largo, y he cubierto mis deudas para evitar que aliados incómodos llegasen a integrarse a ese grupo empresarial. Ahora mismo estoy leyendo a Bakunin y mirá, que si la defensa resulta a mi favor, el siguiente paso será la abolición del Estado.

Desde algún lugar de la terraza, te envío un saludo fraterno.

20100212

Malena

Primer insomnio del año. Televisión. Suerte de trasnochado. Película italiana: Malena, quien camina por el malecón. Sale diario a buscar trabajo. Su marido, reclutado por Mussolini, pelea una guerra idiota. El dinero escasea y debe ganarse el sustento. Nadie la emplea por orden de las celosas esposas de los comerciantes. Pronto su andar ida y vuelta levanta comentarios ofensivos, es una mujer sola y joven... su cama debe arder en las noches... su marido no volverá... dicen que mete hombres a su casa... es una putana.

Un niño de la pandilla se enamora de ella. Se obsesiona. La persigue en cada rincón del pueblo y en las noches llega a espiarla en su casa. Fantasea con ella y se masturba diario, haciendo rechinar su cama. El padre lo reprende. En la calle escucha comentarios,
yo la voy a consolar pronto... será para mí, es una puta ansiosa y no tardará en ceder... yo seré el elegido de Malena. Rompe vidrios, orina bolsos y sabotea alimentos. Todo en respuesta por los agravios a su amada. Un día roba del patio de Malena una pantaleta y se duerme con esta en la cara. El padre lo sorprende y lo encierra por días en su habitación. Para soportar el claustro escucha música y recita poesía como un poseso.

Por otro lado Malena, orillada por la necesidad, se acuesta primero con un licenciado leguleyo, quien se aprovecha de su necesidad, luego se acuesta con hombres que le llevan comida y ropa. La guerra es dura y escasea todo. Un día decide hacerse una puta y se corta el cabello, se lo pinta y putea con los alemanes, luego con los norteamericanos. Una mañana, en un juicio sin juicio, es linchada por una turba de mujeres envidiosas de su belleza. La golpean, la desnudan en medio de la plaza y la rapan. Humillada, huye del pueblo. Meses después el supuesto marido muerto vuelve al pueblo. Le falta el brazo izquierdo. Lo reconocen en la calle pero nadie le dice la suerte que corrió su mujer. El niño decide contarle la suerte de Malena en un mensaje anónimo. El hombre, todo dignidad, la encuentra y vuelve al pueblo, donde sin rencor de nada, deciden volver a ser lo que alguna vez fueron antes de la guerra.

Julieta Alfa 330

Luisa llega antes de lo acostumbrado a su casa. Debe comenzar a capturar las fotos; el Sol amenaza ocultarse pronto. Deja el bolso en el sillón y camina al estudio, abre la ventana a todo lo que da, necesita más que nunca claridad en la habitación. Arma el tripié y monta su SONY Alfa. Orienta los parámetros de luz y velocidad de disparo, ajustando el temporizador al máximo: diez segundos antes de grabar la imagen en el sensor. Horas antes en el trabajo, luego de conversar con Romeo y de prometerle -cual vil Julieta- amarlo como el primer día, promete también enviarle fotos de ella "en lo cotidianeidad". En el bus de vuelta a casa imagina diferentes escenarios. Se ve con el vestido entallado que alguna vez amenazó revelar su pubis en una fiesta de fin de año, luego con un traje de dos piezas y por último, sin evitar un leve rubor, en interiores de encaje emulando poses a lo Vicky Form. Deben ser fotos perfectas, piensa, al tiempo que se cambia de ropa.

Al otro lado del mundo Romeo observa turistas sumarse a una larga fila para entrar a la Arena, desde la terraza suspira y bebe la tercera taza de café. El clima en Verona es magnífico y se lo escribe a Luisa en un correo electrónico. Le cuenta también que su trabajo de ingeniero sí es valorado en el extranjero. Confiesa que desde hace muchos años no ha tocado a ninguna otra mujer. Jamás le fue infiel a nadie y considera los amores a distancia nocivos para la salud. Por eso urge un encuentro, un llegar sin irse; una certeza.

Luisa termina la sesión de fotos con el traje entallado. Se dispone a la sesión que más le inhibe: en ropa interior. Desmonta la cámara del tripié. Se acuesta sobre una mesa y posa, primero discreta, luego atrevida, atacando a la cámara con el cuerpo semi desnudo, a distancia de muerte los senos, las piernas, el pubis; el intenso de sus ojos. El motor de la cámara zumba en automático, la velocidad de disparo y la entrada de luz van de menos a más, logrando fotos de catálogo, como para matar de un infarto a un ángel extraviado en Verona.

20100126

Cuando la música termine


Nena... cuando la música termine nosotros también estaremos acabando con el resto... disfruta del paisaje sin prisa, aún la noche aclara y el sol oscurece... nada hay bajo este tímido manto de estrellas... sólo pavesas... sshhhhh... silencio... amarra bien los párpados, sujetarlos al destello más próximo será lo preciso... ssshhhh... escucha el silencio detonando ante nosotros... somos el fin y el principio... el periplo alucinante sobre esta inmensa roca en el medio del infinito... el Sol ya casi oscurece y la noche se enciende... cuando la música termine se habrá completado nuestro destino... ingresaremos igual, con calma, ajenos pero sabios... encenderemos unos versos y calentaremos el alma... abre tu cuerpo... déjame acabar contigo... déjame eclosionar auroras en el principio de todo, donde todo comienza, donde nací... nacieron... nacimos... déjame... ssshhhh... silencio... la tierra está vibrando... vibremos juntos.

Nena... cuando la música termine habremos migrado... sujeta mi alma... deja caer el resto... déjame ocupar un lugar en el claro de tu cuerpo... cierra.. atrapa la avalancha... quédate en mi memoria sin heridas... salta y no voltees que la eternidad está sólo a unos pasos... en el fuego intenso... el haz de luz que dibuja la elíptica del deseo.

Nena... cuando la música termine nosotros estaremos acabando también adentro... sin regreso... el Sol se apaga y la noche brilla intensa, igual que tu mirada en el espejo.

When the music over / The Doors


20100122

Adiós a Nueva York

Una tarde cualquiera, una agrupación de feroz fe islámica planea un atentado aéreo sobre la ciudad más segura del mundo. Armados con Alá y cuchillos entre los dientes parten rumbo a New York. Ocho en total, se dividen para secuestrar tres aviones que pretenden estrellar en símbolos importantes para los nacidos en la tierra de la libertad. Parece una misión imposible. Cambio de escena al ciudadano común, que no imagina a ningún otro super enemigo acechando su vida. Ya antes estuvieron Godzilla, Lex Luthor, Magneto, el Pingüino, el Duende Verde, el Dr. Pulpo, asteroides extraviados y la devastación climática que alteró los polos un día en una sala de cine. No, ahora los enemigos se manifestarán desde el asombro. Vuelta a la escena donde un avión, y luego otro, se estrellan contra las torres gemelas. Y el ciudadano común se descubre en el medio de un ataque, un atentado de película confirmado por las pantallas gigantes de la Quinta Avenida. La Capital del Mundo bajo ataque. En el inconsciente se convocan a los super heroes que nunca llegarán. Están solos. Cambio a escena en un bunker secreto con mando a distancia, integrado por lo best of the best en asuntos internos. Los aviones se estrellan y ahora sigue el trabajo de demolición, porque no solo derribarán hormigón y acero, derribarán el último reducto de seguridad posible. Cambio a pantallas de televisión. Ya no hay pretextos. En minutos las noticias descubren que el enemigo es talibán, locos fanáticos, desequilibrados. Luego imágenes de algún lugar del mundo islámico, donde otros fanáticos bailan y cantan, celebrando la desgracia gringa. Eso bastó para culparlos. Cambio de escena. Rueda de prensa por parte del mandatario del país más poderoso del mundo. Dice que el enemigo tiene turbante y barba, y que es un enemigo del mundo, y remata diciendo "Dios nos ha elegido para dirigir esta cruzada. Quien esté contra ese designio, está contra mí". Luego una lágrima resbala por su mejilla. Alguien en la sala de cine se tira un pedo. Alega haber visto la misma película hace años. Como olvidar Lincon Falls, Zapruder contra la bala mágica, Viaje al centro de la Luna o la multipremiada Adiós a Vietnam. Y todos coinciden: el cine se ve mejor en el cine.

20100106

No eres tú... soy yo

Antes de finalizar el mes de diciembre Ana supo que ya no quedaba mucho por decir. Todo se había ido al caño. ¿Lamentarse? ¿Arrepentirse? Cerró el sobre humedeciendo el borde con su lengua. Mañana lo llevo al correo, se dijo antes de tragar el último resabio de goma que selló la carta. Caminó hasta el reproductor de discos y seleccionó la pieza preparada de antemano. Un hormigueo en la planta de los pies le animó a beber dos dedos de tequila que desapareció de un solo trago por su garganta. En segundos la voz de Margie Bermejo le terminó de calentar el pecho.

Matar... una pasión... que es verdadera... no tiene ni castigo, ni perdón...

Esta vez no hubo lágrimas amenazando desbordar sus ojos claros. Ella entregó todo, tanto, que fue demasiado para su compañero. ¿Tenía ella la culpa de estar hecha de fuego? ¿De haber nacido con olor a mango, a ganas infinitas, igual a las entregadas sin condición? Se sirvió cuatro dedos más de tequila y respiró profundo antes de atacar el líquido ambarino.

Si piensas... intimamente... sabrás, que ya me has perdido,.. porque nunca me has querido, como yo... te quise a ti...

Pensar en otra oportunidad le provocó una mueca de desilusión. Sus manos apretaron la taza y terminó con el resto del tequila. Margie se posesionó de Ana, quien con el sentimiento a flor de piel, cantó a través de ella con esa misma pasión, una pasión amarilla, aromada.

Cuando sientas el olvido, que duele, constantemente, sentiras intimamente, haber perdido mi amor...

¿Cómo decirle a un hombre que una mujer cuando ama, lo hace a morir? ¿Cómo explicarle que el calor de las caricias, cuando se extrañan, quemán por dentro y son un martirio? Ya no tenía caso. Mañana llevaría el sobre al correo, lo certificaría para asegurar la entrega en la propia mano de un nuevo amor,

Margie Bermejo / Intimamente


20091223

Infecto

Jueves en la noche, frío inusual. Recién ingreso al PidGin y el mensajero destaca una conversación destellando en el lado superior derecho de la pantalla. Es "G".

Cuando un amigo se va: Buenas noches! Cómo te va!

Yo: Bien, que dice el soconusco.

Cuando un amigo se va: Ya sabes, llueve y el calor se pone peor.

Yo: Ah, que joda, acá con el frío no da ganas de nada. Y qué milagros que te conectas?

Cuando un amigo se va: Es que ando preocupado...

Yo: Vos preocupado? A chingá, contame.

Cuando un amigo se va: Sí, ya sé que piensas que mi vida es un desmadre pero nel, estoy preocupado porque me enteré que un amigo mío, ex compañero del trabajo, murió de sida.

Yo: Caray que pena... y era muy amigo tuyo?

Cuando un amigo se va: Pues fue un buen compañero de trabajo, cuando compartíamos la oficina de diseño, era buena onda.

Yo: Pues una pena que falleció, imagino que era joven.

Cuando un amigo se va: Sí, era más joven que yo, andaba en los veintitantos.

Yo: Y puedo saber cual es tu preocupación?

Cuando un amigo se va: Pues eso, de lo que murió, pobre...

Yo: No te entiendo. Ya está muerto, se supone que está en un lugar mejor, tranquilo, deberías de estar tranqulio tú también, por eso no te agarro la onda por la preocupación.

Cuando un amigo se va: Eso cabrón! que murió de sida...

Yo: Disculpa que te pregunte pero... te lo chingaste vos a él o él te cogió a vos! jajajajaja.

Cuando un amigo se va: No mames wey, que te pasa, no soy mampo!

Yo: Pues entonces no sé porqué tanta preocupación!

Cuando un amigo se va: Me preocupa que sufrió mucho, el pobre, he visto como mueren los que están infectados y está jodido.

Yo: Aún así no me explico tu preocupación... ya la neta, dime, te lo atoraste o te atoró! jajaja.

Cuando un amigo se va: Vete a la chingada!

Yo: Pues wey, no me acabas de decir cual es tu pinche preocupación!

Cuando un amigo se va: Ya crece cabrón!

Yo: No te esponjes, Bob, para empezar vos me escribiste. y solito te estás despepitando, a mi qué me dices!

Cuando un amigo se va: Es tu pedo si no eres capaz de entender mi sentir.

Yo: Aliviánate! Cambiemos de tema. Vas a cenar esta navidad con tu familia o te vas a ir de viaje?

Cuando un amigo se va: Pensaba viajar al DF, pero me he sentido mal del estómago, aparte tengo calambres musculares, de la chingada.

Yo: No mames, ya entendí, eso es lo que te preocupa. Tu salud... y crees que son síntomas de un enfermo de sida, cierto?

Cuando un amigo se va: No...

Yo: Sí!

Cuando un amigo se va: Deja de chingarme.

Yo: Pinche compadre, te lo atoraste o te atoró!!!

Cuando un amigo se va: Nada de eso, soy hipocondríaco.

Yo: Ajá!

Cuando un amigo se va: Mejor ahí muere, que tengas felices fiestas.